miércoles, agosto 30, 2006

En la orilla XV

136

Mano que se asfixia en el intento de asir granos de arena. Arena que come el viento. Viento que me fuma la cara, el cuello, los hombros. Las nubes pasan como horas que alguien recuerda.


137

Saltar hacia el vientre de la madre y de ahí a la nada total. Única justificación para la existencia de una máquina del tiempo.


138

Sol que no sale, sol que no se difunde, sol que no escribe. Sol con pánico a la noche en blanco.


139

Ser en la oscuridad, en la aparente nada, el que se pregunta si esta es la versión definitiva del mundo.


140

Poema, dos piedras, musgo, salitre, versos de arena, una pluma de plumero, poema caracol violáceo, espuma cegante, un tren de hormigas mineras, sombra de ave, poema desolación, des-sol, des-ola, de sola solación, poema orilla, guano, caparazón de la suerte, madero de navío, perro que lame el mar con pezuñas de anzuelo, poema sobrevolando tus pechos de altamar, tus pechos de las diez de la mañana. Poema que se hunde en el sol con salvavidas de tu piel… Dame la mano. Ahora dámela.


141

Donde hice nido brota la devastación. He sido llamado a sobrevivir toda la vida, a ser, nada más, arquitecto de mi sombra.


142

Suprimirse en medio de un perro hasta ser ese perro. O ser solamente –oh destino: polvo de huesos- arena que construya su castillo en el viento.


143

En este minuto mío pierdo el cielo, el paraíso, la salvación, el infierno. Pierdo la otra vida, la reencarnación, el purgatorio y todos los ángeles. Pierdo una a una todas las religiones. Pierdo a Dios y a Satanás. Pierdo mi única posibilidad de ser nada. Y pierdo este minuto mío. Y además no gano, nada gano. Pero no pierdo para ganar. Y además no pierdo nada.


144

Y sos agua de la que no podré secarme nunca.

4 comentarios:

Romina Berenice Canet dijo...

Hoy volvi a pasar. Todos dormian. Leer en silencio a las 3 de la mañana.

Dilaca dijo...

Has dado vuelta el guante, alma en contrapelo y me has mostrado la tristeza...

Alexis Coald dijo...

"Saltar hacia el vientre de la madre y de ahí a la nada total. Única justificación para la existencia de una máquina del tiempo."

La vida y sus jugadas buenas y malas son las huellas del tiempo y protagonistas de estos versos melancolicos y bellos.

Te abrazo y mucha luz,leo más.

claudia tejeda dijo...

Quiero el libro, Máximo, estoy maravillada... cómo puedo conseguirlo?